Encuentro con el bambú en Haití | Jaime Mok

Jaime Mok es un arquitecto especializado en construcciones no convencionales. Ha participado en los proyectos de reconstrucción tanto en Pisco como en Haití, compartiendo en este último, sus experiencias en la reconstrucción de viviendas en el sur de nuestro país.
Este artículo detalla su encuentro con el bambú en Haiti y la importancia para la reconstrucción de este país.
Equipo peruano visitando las instalaciones del Centro del Bambú junto con el Ing. Jimmy Ji
"En Haití no hay bambú" es lo que había escuchado hace algunos meses cuando nos preguntábamos con qué recursos cuenta este país para afrontar la reconstrucción, después de la lamentable tragedia del terremoto del 12 de enero del 2010. Sin embargo, grande fue mi sorpresa cuando en una reciente visita a este país, conocimos el Centro de Promoción del Bambú en la ciudad de Jacmel, a tres horas al sur de Puerto Príncipe.

Este centro tiene dos años de existencia y es financiado por el gobierno de Taiwán. "En Haití hay bambú, pero no en cantidades suficientes como para un programa de construcción de viviendas. Además la especie que se tiene es la Bambusa Vulgaris, la cual crece a nivel del mar de manera rápida y es empleada solo para artesanías. También tenemos otra más pequeña que se llama Makinoi (Phyllostachys makinoi Hay)", nos comenta en perfecto castellano el Ing. Jimmy Ji, quien está a cargo de no solo la organización del centro si no de la capacitación de pobladores y artesanos locales en la fabricación de hermosos muebles y objetos en bambú para su exportación.

Al igual que este centro, existe otro en el norte del país y hubo otro en Puerto Príncipe. Sin embargo, después del terremoto, las cerca de 3,000 plantas que existían en la capital, en pleno proceso de crecimiento, fueron destruidas para ser empleadas como ramas o soportes para las viviendas de emergencias y carpas improvisadas.
Vivero de bambú en Jacmel
Vista del showroom del Centro
¨En Haití tenemos varias limitantes. Primero es la falta de una visión a futuro, pues se extraen bambús pero no se siembran más. Segundo, es que no hay la suficiente altura y humedad como para sembrar otras especies más resistentes como la guadua angustifolia, tercero es que no existen los insumos para darle un tratamiento adecuado a las plantas y cuarto es que el costo de transporte interno es bien alto¨ comenta Jimmy.

Sin embargo, el terremoto en Haití ha evidenciado la necesidad de reforestar el país, introduciendo plantas que permitan proteger el suelo de la erosión y que a la vez se constituyan en materias primas para la construcción de viviendas seguras y resistentes, así como para la reactivación de la economía local mediante la artesanía por ejemplo. Y el bambú reúne todas estas características. Es por ello que no solo Taiwán (quién piensa construir 10 viveros más en el país), sino diversas organizaciones de cooperación internacional, que ahora están ayudando a planear la etapa de reconstrucción, han vuelto sus miradas a este recurso tan valioso como es el bambú y que Haití tanto lo necesita ahora.
Artesano local confeccionando muebles de bambú
+ Fotos y texto: Jaime Mok - Vivienda Experimental - Blog de Paz y Esperanza
+ Más datos: Jaime Mok trabaja para la organización Paz y Esperanza.
+ La Casa Tortuga: Propuesta al problema de la vivienda rural costeña.
+ Info en la página web de Paz y Esperanza.